San Francisco de Macorís. Lo que comenzó como un rumor de pasillo se ha convertido en un golpe de realidad contundente para la economía del Nordeste: el cierre definitivo de las operaciones de Yoma Super Centro. Este verdadero ícono del comercio regional, que por décadas sirvió como el principal referente de abastecimiento, crecimiento y empleo local, ha dejado una profunda estela de incertidumbre y consternación en toda la sociedad.
Para los francomacorisanos, el Supermercado Yoma no era simplemente un lugar de compras, sino un patrimonio de la identidad comercial de la provincia Duarte. Su salida del mercado ha encendido las alarmas al más alto nivel de los gremios empresariales, quienes advierten sobre un inminente «efecto dominó» que podría arrastrar y hacer desaparecer, de manera escalonada, a otros tradicionales establecimientos de capital local en la ciudad.
La asfixia del pequeño comercio: Adiós al «fiao» y a las bodegas
Félix Manuel Soriano, presidente de la Unión de Comerciantes y Empresarios del Nordeste (UCENOR), manifestó su profunda preocupación ante lo que define como un escenario de «competencia totalmente desleal». Según Soriano, si una empresa emblemática y de la magnitud de Yoma no pudo sostenerse, los negocios pequeños y medianos se encuentran en una encrucijada donde la única salida parece ser cerrar sus puertas de forma permanente.
El impacto se siente con especial fuerza en la base de la economía local: los barrios. Las tradicionales pulperías —hoy modernizadas bajo el nombre de bodegas— se encuentran en estado de asfixia. Estos comercios, que históricamente eran el sustento diario de las familias de menores ingresos en los sectores populares a través del crédito conocido como el «fiao» (compre hoy y pague después), ya no pueden financiar la crisis de sus clientes. La presión del entorno económico ha destruido el margen de confianza que permitía este vital intercambio social.
Una «tormenta perfecta»: Costos, impuestos y plazas chinas
Los comerciantes locales señalan que mantener las puertas abiertas en San Francisco de Macorís se ha convertido en un acto de supervivencia heroico, debido a múltiples factores de presión:
Costos de operación asfixiantes: El aumento sostenido en la factura de la energía eléctrica, el pago de nóminas a empleados y las altas tasas de los préstamos bancarios devoran los ingresos diarios.
Presión fiscal de la DGII: Los pequeños empresarios denuncian que las políticas impositivas aplicadas desde organismos como la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) no distinguen escalas ni capacidades financieras, actuando como un factor que golpea directamente a los sectores más vulnerables.
La invasión de las «Plazas Chinas»: En los últimos años, la ciudad ha visto la instalación de más de cinco grandes plazas de capital asiático. Aunque estos comercios no venden productos de la canasta alimentaria diaria, absorben por completo la venta de mercancías generales, ferretería, quincallería y artículos del hogar, ofreciendo precios ante los cuales el comerciante tradicional no tiene capacidad de competir.
El asedio de las grandes cadenas: A esta situación se suma la instalación masiva de las grandes cadenas nacionales de supermercados, las cuales han arropado todos los sectores de la ciudad gracias a sus gigantescos capitales de operación.
«Las grandes cadenas gozan de facilidades y exenciones fiscales que les permiten traer todos sus productos por aduanas, destruyendo así el tejido industrial y comercial dominicano», enfatizó el dirigente empresarial.
El reflejo de una crisis global
El panorama local está fuertemente ligado a la situación internacional. Desde la directiva de UCENOR, se advierte que la crisis global que afecta a potencias económicas como los Estados Unidos repercute de manera directa e inevitable en el mercado nacional, contrayendo el consumo y encareciendo los costos de operación.
El colapso y cierre de Yoma Super Centro marca un antes y un después en la historia comercial de la región Nordeste, tras más de 40 años de sólida trayectoria en el mercado regional. Ante este panorama, queda en el aire una pregunta alarmante: ¿cuántos negocios tradicionales podrán resistir el embate de una transformación económica voraz que, por ahora, parece dejar desprotegido al motor comercial de la provincia?
El fin de una era: Profundo pesar en la provincia Duarte
En lo que representa el fin de una época dorada, la administración de la emblemática marca Yoma Super Centro anunció oficialmente el cierre definitivo de sus operaciones en las áreas de supermercado y repostería, dejando un profundo vacío en la comunidad a la que sirvió formalmente durante décadas.
A través de un emotivo comunicado, la empresa reconocida por su histórico eslogan: «Generación Tras Generación ¡Tu Mejor Decisión! confirmó la difícil decisión, centrando su mensaje en la gratitud eterna hacia la fidelidad de sus clientes, quienes los acompañaron y los hicieron parte de sus familias durante toda su historia.
Cámara de Comercio lamenta el impacto económico
La noticia ha generado una rápida reacción en el sector empresarial. La Cámara de Comercio y Producción de la Provincia Duarte lamentó profundamente el cese de operaciones de esta tradicional marca, destacando su invaluable contribución al desarrollo económico y social de toda la región.
El presidente de la entidad local, Juan María García Then, manifestó su preocupación por las repercusiones sociales que conlleva la pérdida de una estructura comercial de esta magnitud.
‘’Cuando se cierra una empresa de este nivel, cientos de personas quedan sin trabajo. Es un golpe duro para la estabilidad de muchas familias francomacorisana’’, señaló el dirigente empresarial.
García Then expresó la solidaridad del sector organizado con los fundadores y directivos de la marca en este difícil momento: «Lamentablemente nos identificamos con sus propietarios y, de igual manera, esperamos firmemente que sus colaboradores puedan encontrar muy pronto otra fuente de trabajo que les permita el sustento de sus hogares».
El cierre de Supermercado y Repostería Yoma modifica significativamente el panorama de consumo masivo en San Francisco de Macorís, dejando tras de sí un legado imborrable de servicio, tradición y cercanía familiar en el corazón de los habitantes de la provincia Duarte.